Buenas noticias para todos los que buscan aventuras verdaderas: el nuevo MINI Roadster ya está esperando su puesta en acción. Basta con echar una mirada a este fogoso biplaza para que el pulso se acelere y la adrenalina se dispare inmediatamente. Su silueta, típica de un roadster con el parabrisas muy inclinado, una capota concisa y la característica zaga no solo promete deportividad, sino que también la demuestra en cualquier momento. Especialmente en curvas, que son su hábitat favorito.
El centro de gravedad bajo y los potentes motores le garantizan la agilidad y la propulsión necesaria para ello. La forma más intensa de que los dos pasajeros vivan la sensación de roadster es con la visera abierta. Tan pronto como la capota de lona haya desaparecido en el compartimento independiente, los pasajeros podrán disfrutar del vigoroso sonido del motor
y vivir a fondo los cambios de sentido del viento.