TAMBIÉN SORPRENDE POR SUS VALORES INTERIORES.
Aunque el MINI Cooper SD Roadster prescinda de los asientos traseros, hay espacio suficiente en el interior.
El maletero de 240 litros de volumen se puede cargar de forma clásica desde atrás o también cómodamente desde el habitáculo por el hueco correspondiente. Y si no fuera suficiente, incluye además incontables opciones para guardar objetos en el habitáculo.
Estas opciones tampoco se ven limitadas cuando los pasajeros deciden disfrutar de la plena libertad con la capota abierta dado que ésta solo ocupa un espacio mínimo en el área delante de la tapa del maletero. De este modo, la sensación de conducir un roadster sigue igual, incluso con equipaje.